La limpieza química de intercambiadores de placas se realiza a partir de la inmersión de dichas placas en sustancias químicas especiales para su higiene. Posteriormente se enjuagan y se aclaran con agua a presión.

Este tipo de limpieza facilita que las placas se vean como nuevas y funcionen como el primer día. El mantenimiento de los intercambiadores de placas es un proceso esencial y recomendable para asegurar un buen funcionamiento de estos.