Para llevar a cabo, de forma efectiva, la limpieza de hornos en laboratorios, se sacaran todas las parrillas que forman parte de estos y se lavaran con jabón lavaloza. A continuación se limpiará el horno con una solución de 10 ml de jabón líquido y un litro de agua. Finalmente, se secará el horno con un paño limpio y húmedo.

Este tipo de limpieza sería necesario realizarlo, al menos, una vez cada seis meses.