Sí se puede establecer un plan de limpieza y desinfección para la industria farmacéutica; no obstante, antes de trazarlo, todo aquello relacionado con la seguridad debe quedar claramente establecido. Una vez contamos con ello, son varias las etapas que deberían estar incluidas en un plan de este tipo:

– Realizar una limpieza previa para eliminar la suciedad más evidente.

– Aplicar sustancias jabonosas para un mejor desprendimiento de la suciedad.

– Enjuagar dichas sustancias con agua y a una presión media-baja que no genere ningún tipo de nebulización.

– Usar productos desinfectantes que eliminen todos aquellos microorganismos que se encuentren presentes en las superficies.

– Enjuagar los desinfectantes para evitar que contaminen los productos que se fabriquen con posterioridad.

– Secar las superficies para evitar el crecimiento de bacterias.