La limpieza de cristales requiere de habilidades motivacionales y formación al respecto. En primero lugar, debe existir una motivación especial en el trabajador que va a realizarla y una importante ausencia de vértigo, en el caso de la limpieza de cristales de edificios de gran altura.

Tras la formación adecuada, el operario podrá elegir cuales son las principales herramientas que utilizará, qué producto utilizar según la superficie a limpiar y las condiciones en que la limpieza tendrá lugar para escoger la mejor grúa o góndola, arneses y equipos de protección. Además, el operario también recibe formación psicológica para poder trabajar de forma rutinaria durante horas y a una gran altura.