Una superficie grande de uso industrial suele acumular mucha suciedad dependiendo del material que se almacene o manufacture en ella. A la hora de contratar una empresa de limpieza de naves industriales debemos tener en cuenta múltiples factores. Estos son los que a juicio de Neteges Tot Net, con más de 50 años de experiencia en el sector, garantizan encontrar un servicio profesional de mayor confianza:

1.- Las tareas que deben realizarse: las peculiaridades de cada sector determinan el tipo de limpieza que debe llevarse a cabo en cada nave industrial. Dependiendo de la actividad que normalmente se realice allí, el estado y dimensión de las instalaciones, los bienes de equipo con los que cuenten y la maquinaria que se use dentro, su mantenimiento tendrá diferentes exigencias. Llevará asociado un determinado número de horas y una formación especializada (por ejemplo para realizar trabajos en altura de techos, sistemas de ventilación o cristales). Además, deberemos establecer cada cuánto tiempo es aconsejable realizar las limpiezas ordinarias y si en algún caso es necesaria una llamada limpieza técnica que precise del desmontaje de maquinaria interna. También determinar si, además de limpiar y desengrasar, se necesita desinfectar el espacio.

2.- El cumplimiento de la normativa vigente: Las compañías de limpieza profesionales deben estar registradas legalmente y contar con un seguro de responsabilidad civil con el que asumir cualquier imprevisto. Sus trabajadores deben estar asegurados y estar al corriente de cómo actuar desde su puesto de trabajo de manera acorde con el plan de prevención de riesgos laborales de la empresa. Además, existen una serie de certificados cuya posesión garantiza una buena elección, como el Certificado del Sistema de Gestión de la Calidad, por el que en este caso una empresa de limpieza demuestra que cumple con la normativa UNE-EN ISO9001:2008.

3.- Los productos químicos y la maquinaria a emplear: En muchas ocasiones una limpieza profesional debe ejecutarse con un producto químico específico (lo cual va en función del tipo de residuo que haya que eliminar, que determina si debemos usar detergentes ácidos, alcalinos o neutros, con PH distintos, desengrasantes, limpiadores dieléctricos, desmoldeantes, etc.) y hay que tener muy en cuenta su nivel de toxicidad para no poner en riesgo la salud de las personas. El responsable de la limpieza debe valorar cuál es la mejor opción y manejar un surtido de productos de uso profesional homologados que el cliente también pueda escoger (por ejemplo en caso de que desee que sean ecológicos). Además, debe saber qué máquinas usar en cada caso para que la higienización sea óptima sin dañar las superficies (rotativas abrillantadoras, hidrolimpiadoras a presión, elevadoras para limpieza de techos y cristales, etc.).

4.- La experiencia de los profesionales y su nivel de formación: Cuando la experiencia de una plantilla de trabajadores es amplia se refleja en los resultados. Un buen equipo de profesionales de la limpieza suele recibir formación de forma continua para estar al tanto de las necesidades del mercado, los protocolos de funcionamiento y las normativas que hay que seguir. En ese sentido, cada vez existen más empresas que incorporan a su sistema de trabajo la llamada universidad corporativa para gestionar el conocimiento de sus trabajadores. Tot Net es una de ellas.

5.- Que una oferta en el precio no conlleve peor calidad del servicio: Siempre es aconsejable comparar precios, y como clientes tendemos a buscar la mejor oferta de todas, pero la calidad del servicio debe ser lo que finalmente nos haga decidir a qué empresa escoger cuando se trata de la limpieza, puesto que la imagen de una compañía y la salud de quienes comparten su espacio de trabajo dependen mucho de las condiciones de higiene que haya.

El departamento técnico de Tot Net está a su disposición para proporcionarle un presupuesto sin compromiso tras valorar sus instalaciones.